¿Podemos Usar Nuestros Miedos a Nuestro Favor? ¿Cómo? - El Viaje de un Coach
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¿Podemos Usar Nuestros Miedos a Nuestro Favor? ¿Cómo?

Nuestros miedos forman parte de nuestro ser, es lo primero que debe quedar claro. Como seres vivos, al encontrarnos en situaciones de riesgo, nuestros cerebros hacen que reaccionemos de manera intuitiva para preservar nuestra integridad ante las potenciales amenazas. Ahora, concentrándonos en los seres humanos, el miedo ha sido una potente energía que nos ha llevado a cosas buenas y malas, por ejemplo: las iniciativas para cuidar el planeta tienen el miedo como raíz, pues si el planeta se vuelve inhabitable, la raza humana como especia estaría en peligro. Algo malo podría ser la guerra, donde los líderes políticos ven amenazados los intereses de sus naciones que, en un principio, deberían ser los de ellos, llevando a conflictos donde se pierden vidas.

Con ésta lectura, pretendo explicarles cómo podemos usar nuestros miedos a nuestro favor, comencemos con asumir y aceptar que los miedos viven en cada uno de nosotros, los creamos consciente o inconscientemente.

Lo siguiente es identificar los tipos de miedos según su plano de existencia:

1.- Miedos reales: Esos que se activan cuando estas en presencia de un peligro que atenta contra tu seguridad física. Ejemplo: estamos frente a un león hambriento, temeríamos que nos coma.

2.-Miedos imaginarios: Son aquellos que solo existen en nuestra mente, no implican un peligro real inmediato, es decir, son fruto de nuestro aprendizaje y de nuestras experiencias, como cuando nos da miedo el hablar en público o miedo al rechazo entre muchos por el estilo.

Sobre los reales no se puede hacer mucho, salvo resguardarse y ser una persona prudente. Pero los imaginarios tienen un nivel de profundidad que les otorga un gran potencial como herramienta de motivación, a pesar de que a primera vista nos convierten en personas preocupadas e inseguras si permitimos que definan nuestra vida. Son estos miedos que no nos dejan avanzar o hacen que estemos en nuestra zona de confort o nos paralicen a la hora de emprender nuestros sueños.

Ahora, ¿A qué le tememos?

Claramente, no todos les tememos a las mismas cosas específicas, pero si me parece que es seguro decir que hay tres miedos principales que podemos identificar:

  • Miedo a lo desconocido.
  • Miedo al rechazo.
  • Miedo a la pérdida.

 

Estos están en nuestra mente de manera constante, algunas personas tienen más presentes estos miedos que otras, y eso en gran medida es por la forma que se tratan, algunos deciden ignorarlos, otros los aceptan, pero no hacen nada para enfrentarlos y están los que aceptan los miedos y deciden transcenderlos. Éstos últimos son los que logran emprender y cumplir sus deseos en la vida. Esto me recuerda a una frase de George Addair: “Todo lo que deseas, está al otro lado del miedo”. Recomiendo utilizarla como mantra en momentos de dificultad.


Técnicas para transcender el miedo a emprender:

Hagamos un ejercicio:

Imagínate haciendo lo mismo que estás haciendo en este momento los próximos. 5-10-20 años.

¿Serías feliz? 

Si tu respuesta es : Los miedos no controlan tu vida y vives plenamente, ¡Felicidades! 

Si tu respuesta es no: Probablemente los miedos controlan tu vida, así que debemos trabajar en eso.

Lo siguiente es escribir en una hoja cómo sería tu vida ideal o que te gustaría lograr en tu vida en los próximos 5-10-20 años.

Cuando esté listo, responde está pregunta: ¿Estás haciendo lo posible para tener esa vida que desea?

Si tu respuesta es no, tómate un tiempo, reflexiona y responde: ¿Cuáles son los miedos que te impiden lograr lo que quieres?

Al tener tus miedos copiados e identificados, te propongo que hagas 3 ejercicios de visualización:

 

1- Ejercicio del Mejor y Peor Caso:

Quiero que, en otra hoja, hagas este ejercicio individual con cada miedo paralizador.

Escribe qué es lo peor que puede pasar y al lado de eso escribas de la escala del 1 al 10 qué probabilidades crees que hay de que eso pase, luego, pregúntate qué tan perjudicial es para ti. Por otro lado, escribe qué tanto beneficio te puede traer el vencer ese miedo.

Ejemplo:

  • Tengo una oportunidad para abrir mi propio negocio, pero me da miedo dejar mi trabajo.El miedo que aparece en este ejemplo es el de lo desconocido, el miedo al cambio, a dejar la zona de confort, cambiar algo fijo que conocemos por algo nuevo, incierto e inseguro)

Entonces en el ejercicio;

¿Qué es lo peor que puede pasar?

Que me quede sin dinero. Probabilidades: 3. (Porque de tomar esa decisión, lo intentaría hacer de forma inteligente, claro está) ¿Qué tan terrible? Bastante, sobre todo si tienes una familia que mantener, pero es difícil que pase.

¿Qué es lo mejor que puede pasar? 

Superando este miedo y aprovechando la oportunidad, puedo tener libertad financiera, ser mi propio jefe y hacer lo que me gusta, expandirme y hacer que mi dinero trabaje por mí.

Este ejercicio por cada miedo, sea grande o pequeño.

Este ejercicio Yo lo aplico hasta en mis deseos inmediatos:

Ejemplo:

Estoy en algún sitio público y veo una chica que me parece linda. Quiero conocerla, pero aparece el miedo al rechazo.

¿Lo peor que puede pasar? Que me rechace. ¿Probabilidades? 1 (Si tuvimos algún juego de miradas) y si nunca me ha mirado, pues, ni idea de mis probabilidades. Si me rechaza, ¿Es tan terrible? A decir verdad, no. Me dará un poco de vergüenza, pero podré vivir con eso. Y de seguro se me olvidara muy pronto.

¿Lo mejor que puede pasar? 

  • Que conozca el amor de mi vida a la madre de mis futuros hijos.
  • Que al conocernos pasemos un rato divertido.

Entre muchas buenas y divertidas posibilidades.

Haciendo este ejercicio reflexionaremos y veremos que dar el salto en verdad en lo peor que nos puede pasar no sería tan malo en comparación a todo lo que ganaríamos si nos sale bien dar el salto.


2.- Ejercicio de crear nuevos miedos. 

Este es un poco agresivo, lo tomé de un taller del maestro Jurgen Klaric, pero en lo personal, para mis peores miedos, este es el que me gusta usar más.

De los mismos miedos que colocamos en la hoja anterior, lo que vamos a hacer es crearle un miedo mucho más grande, pero que este último te impulse a llegar a tus sueños y se coma al miedo menor. Usemos el ejemplo anterior de emprender el propio negocio:

Miedo a la incertidumbre, miedo al cambio. Miedo de dejar la zona de confort.  Ese miedo que te hace pensar y perder tiempo pensando en consecuencias que aún ni se materializan.

Puedes crearles a esos miedos otros mucho más grandes con la finalidad de que te empujen hacia el cumplimiento de tus metas, en vez de estancarte.

Al lado de esos miedos que te frenan colocaría:

  • Miedo de llegar a los 40 años y seguir trabajando más de 8 horas diarias por un salario.
  • Miedo a no tener tiempo para mi familia ni para mis aficiones.
  • Miedo a simplemente no ser, no dar con mi propósito de vida y ser una pieza más del sistema.
  • Miedo a alcanzar la vejez y arrepentirme de la vida que viví.
  • Miedo a no dejar un legado, miedo a no transcender y dejar mi huella en el mundo.


¿Ves cómo funciona? Este ejercicio es el que yo realicé al tomar mi decisión de dedicarme este año a viajar por el mundo con mi mochila.

Era un sueño que yo tenía, pero algunos miedos me frenaban en ese deseo.

-Miedo al cambio: a dejar mi zona de confort, mi trabajo cómodo, mis comodidades, mis amistades y mi familia, por irme a viajar sólo con una mochila a países con culturas bastantes distintas a la mía.

-Miedo a lo desconocido: ¡No sabía que rayos iba a pasarme durante el viaje!

Entonces, reflexionando, creé otros miedos potenciadores para que se comieran a esos miedos paralizadores.

-Miedo a arrepentirme por no haberlo hecho cuando tuve la oportunidad, estar viviendo mi época de casado con hijos y arrepentirme de no haber hecho la aventura de mochilear por el mundo.

-Miedo a no ser, miedo a no vivir experiencias de vida.

-Miedo a no expandir más mi mente.

-Miedo a terminar convirtiéndome esclavo de la rutina.

Si me preguntas si me arrepiento de haber hecho este viaje, la respuesta es sencilla: Para nada. Ha sido quizás la mejor experiencia de mi vida.

¿Que todo ha sido bueno? No.

-Perdí trenes y buses por llegar tarde.

-Mi tarjeta de crédito se me daño en la mitad de mi viaje.

-Me ha tocado dormir algunas noches en hostales terribles.

-Por las barreras del idioma, en Polonia me sirvieron una comida muy picante (Algo que no tolero) y no me fue muy bien.

-Mi equipaje se perdió en Malta, estoy en New York mientras que mi maleta sigue recorriendo Europa sin mí.

Pero todo eso queda muy pequeño en comparación a todo lo bueno que me ha pasado:

-Conocí gente increíble.

-Romances fugaces que, sin duda, dejaron una huella en mí.

-Pude disfrutar de la belleza de ciudades y paisajes.

-Constantemente aprendo y mejoro más mi inglés.

-Sé saludar en diferentes idiomas (Esto es una verdad a medias, algunos idiomas se me hacían imposibles u olvidaba las frases 3 minutos después, pero era divertido intentar aprender).

-Probé platos exquisitos.

Y, lo más importante, he logrado crecer mucho como persona, todo lo aprendido y todo lo vivido.

En mi ciudad, en mi zona de confort, me sentía un maestro de ese mundo pequeño, en todo lo que conocía, con un ego enorme, dándole atención a cosas que de verdad no la merecían. Durante el viaje, desde la mirada de un aprendiz de un mundo grande, aprendí el valor de la humildad y del respeto, a ser más agradecido hasta por las cosas más pequeñas, me he conectado más con las cosas verdaderamente importantes de mi vida. Cuando regrese a mi ciudad de nuevo, daré lo mejor de mí para valorar muchísimo más las cosas que lo merecen, que cuando las tenía todos los días, no les daba el afecto que se merecían, como las arepas, ¡Cuánto las extraño! Pretendo comerme una cantidad poco sana cuando vuelva.

Y por este crecimiento, es que tengo material en mi mente para compartirlo contigo a través de esta página. Este proyecto que me emociona estar emprendiendo.

Y el tercer y último ejercicio de visualización: El ejercicio de la muerte.

Para terminar el artículo, te propongo que cuando surjan esos miedos paralizadores que suelen afectarte, ten en mente algunas cosas: Tus propósitos son tuyos únicamente, nadie los cumplirá por ti, así que es tu deber levantarte y tomarte cada día como una nueva oportunidad para acercarte a tus metas ¡Tú eres tu mejor herramienta para lograrlo!

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Recuerda que ofrezco mis servicios de coaching online, para que juntos superemos esos miedos que te bloquean a tener la vida que deseas.

1Comenta
  • Martha Elena
    Posted at 04:16h, 11 septiembre Responder

    Excelente articulo, invita a la reflexión, a buscar el verdadero propósito de la vida, hacer lo que te gusta, sin miedo a no lograrlo, porque si no lo haces, jamas lo sabrás, y la vida llegara al final sin un propósito, mirar así atrás y decir…porque no hice esto…….no es facil, pero , se puede, .. ..nunca es tarde. Me encanto, muy pero muy bueno.

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