No sufras, ¡Indaga! El error de suponer. - El Viaje de un Coach
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No sufras, ¡Indaga! El error de suponer.

No sufras. ¡Indaga!

¿Sabías que las personas sufrimos más por lo que imaginamos que por lo que en realidad pasa?

Hay sufrimientos innecesarios que padecemos, gracias a las suposiciones. El suponer significa considerar algo como cierto sin molestarnos en buscar pruebas para apoyar nuestro razonamiento, es decir, son esas historias que nos creamos en nuestra mente acerca de una persona o situación, que en la mayoría de los casos establecemos como ciertas o verdades absolutas y esto lo hacemos porque creemos tener la habilidad de saber cómo piensan, actúan y reaccionan las demás personas basándonos en nuestra experiencia y el sentido común.

Todo esto lo hacemos porque queremos eliminar esa sensación de incertidumbre, y por eso buscamos darle respuesta a todo, y allí nacen las suposiciones. El suponer puede llevarnos a dos caminos, uno en el que lo que imaginamos en verdad coincide con lo que pasa en realidad (esto casi nunca pasa), y el segundo es que lo que asumimos como cierto sea en realidad una mentira que eventualmente va a traer consecuencias negativas en nuestra vida y en la de los demás, y este segundo camino es el que se da en la mayoría de los casos. Cuando suponemos, alimentamos una mentira que ocasiona:

1) Desgaste emocional.

El suponer nos hace tomarnos las cosas personalmente, creamos películas en nuestra mente que por lo general pasan a ser pensamientos y emociones negativas como rabia, ansiedad y tristeza. Tendemos a suponer lo peor, prejuicios como “Piensa mal y acertarás” de alguna forma nos hace siempre pensar lo peor de cada situación.

Preguntas como: ¿Por qué actuó así? ¿Qué le pasa? ¿Por qué me hizo eso?

Si tu respuesta empieza por: “Supongo que…”, ya sabes que lo que viene de allí traerá desgaste emocional y mental, generando una historia que lo más probable es que no sea cierta.

2) Creamos falsos rumores.

Cuando las suposiciones la hacemos para nosotros mismos, las tomamos como verdades y a veces se lo comentamos a otras personas, y así lo que empezó como una suposición, ya pasa a otra persona como un rumor y, pasando de persona a persona, podemos ir alimentando una gran mentira.

No todas las personas son discretas, lo que decimos puede alcanzar varios oidos rápidamente, y en esta era de tecnología, nuestros comentarios son más propensos aún a la tergiversión, lo que comienza como una suposición tuya puede terminar en la difamación seria de alguien más, y nadie quiere eso.

3) Generamos conflictos en nuestras relaciones.

Cuando suponemos, asumimos anticipadamente los pensamientos y acciones (Por lo general, de manera errada) de los demás, nos tomamos las cosas personalmente y al final, en la mayoría de los casos, nos terminamos molestando, ya que malinterpretamos toda la situación.

Son muchas amistades, relaciones familiares y amorosas que se han roto por una simple suposición. Para reflexionar: ¿Cuántas veces te has molestado por algo de lo que no estás seguro que pasó? ¿Qué te ha dejado eso?

En muchos casos suponemos lo peor, aún cuando queremos otra cosa, ejemplo; Te gusta ese chico o chica, pero tú crees que tú no le vas a caer bien y no le vas a gustar, no haces el intento de tener una conversación con la persona, llegas al punto de evitar por completo hasta tropezarte con esa persona, solo por una suposición que hiciste en tu mente. Es mucho lo que se pierde teniendo la mentalidad de saber cómo son las cosas, cuando la verdad es que sabemos muy, muy poco.

4) Bloqueas tu crecimiento personal.

Cuando suponemos acerca de todo, llenamos lagunas de manera automática, con información sin fundamentos, lo que nos lleva a vivir con distinciones falsas sobre el mundo, lo cual termina reflejando nuestras propias inseguridades y fallos de carácter.

Ejemplo.
– Supongo que no me va a gustar viajar solo porque escuché de alguien que puede ser peligroso.

– Me gustaría aprender a tocar piano, pero yo creo que la música no se me da bien.

– No voy a comer esa comida exótica porque supongo que me va a caer mal.

– No voy a hacer senderismo porque creo que caminando mucho me podría fracturar.

Esos son apenas algunos ejemplos de suposiciones que podrían retrasar nuestro crecimiento, llevándonos a construir un muro que bloquea las nuevas experiencias, amistades y oportunidades. Terminamos asumiendo que las cosas son como son, que no hay una forma diferente de o verlas o hacerlas, esto termina extinguiendo nuestra creatividad, volviéndonos personas sin propósito, estancadas, nos hace miopes.

¿Cómo podemos eliminar el hábito de suponer?

Hay un principio del coaching ontológico que es muy importante aplicarlo en nuestras vidas: No sabemos cómo las cosas son. Sólo sabemos cómo las observamos o cómo las interpretamos. Vivimos en mundos interpretativos…”

Esto significa que tenemos que soltar la presunción de la verdad, lo que puede ser verdad para ti, puede que no lo sea para la otra persona, cada persona es un mundo, todos interpretamos los hechos de acuerdo a nuestra experiencia.

Por ello, no supongamos, lo que puede tener un significado para ti, puede que no lo tenga para la otra persona, cambiemos nuestro lente de modo retrato a modo panorámico.

En vez de suponer, indaguemos, preguntemos.

“No existe pregunta tonta, sino el tonto que no pregunta, ¡No le temas a hacer preguntas! En vez de crear una historia en nuestra mente acerca de algo, mejor preguntemos, despejemos dudas, busquemos tener un panorama real de las cosas. Si es acerca de las acciones de una persona, pregunta, es mil veces mejor tener una conversación con esa persona que caer en un diálogo interno o la opinión de una tercera persona. El suponer le resta la oportunidad a la otra persona de expresarse.

Si es por una situación, un viaje o un proyecto que quieras emprender: Investiga, busca fuentes confiables, no te quedes con una sola opinión. Recuerda que la mayoría de las personas lamentablemente viven de suposiciones y quizás lo que te digan no tienen bases sólidas. Por eso ten una percepción limpia de los hechos y, si es necesario, busca opiniones confiables, para que después formes una propia.

Cuando estés verdaderamente preparado, podrás saber de una forma certera como actuar. Esto te da claridad mental, creando el hábito de preguntar, aprenderás más sobre tu entorno y mejorarás tus relaciones interpersonales.

Cuando logramos eliminar el hábito de suponer, ya estamos empleando un nuevo método de comunicación que es mucho más productivo, que nos dará paz interior y nos hará crecer como personas.

Suponer crea problemas que solo existen en nuestros pensamientos”.

Para reflexionar…

¿Qué consecuencias te ha traído el habito de suponer?

¿Cómo te has sentido cuando no te dan la oportunidad de expresar tu opinión?

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Me interesa saber tu opinión, si tienes alguna duda o algo para aportar puedes comentar y con gusto te responderé.

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